Benito, Adolfo y Francisco parecen niños de jardín comparados con Álvaro. Sin embargo, la campaña mediática acompañada de escenas dramáticas en donde la figura presidencial se deja por el piso, es una de las grandes diferencias que Uribe tiene con Mussolini, Hitler y Franco…

Esos siniestros personajes al menos eran dictadores que anteponían su majestuosa figura antes de regarse como verduleras de plaza en contra de las demás instituciones. Por lo menos esos carniceros tenían altura y algo de elegancia al asesinar, desaparecer, torturar, imponer y absorber instituciones públicas. Pero no. Nuestro dictador bananero de país pobre grita, vocifera, amenaza sin vergüenza… Hasta Robert Mugabe luce como un estadista frente a Álvaro Uribe.

Tilda de terroristas a sindicalistas, obreros, estudiantes, congresistas, magistrados, y opositores en general, sin detenerse a pensar que ese calificativo es una lápida al cuello… Pero claro que qué carajos le va a importar lo que le pase a esas personas, si son sus propios hijos (los nacidos del amancebamiento con las Convivir) los que ejecutan las órdenes tácitas e implícitas en sus discursos histriónicos. Cómo es que se llaman ahora esos grupos? Ah, si! Grupos emergentes… Águilas Negras… Casi lo olvido!

Es así, que la dictadura comienza a materializarse:

1.- CONTROL DEL EJECUTIVO: La utilización de todos los medios (armados, políticos, académicos, sociales e institucionales) se convierte en la principal herramienta para alcanzar el poder, afianzarlo y personalizarlo. Hay quienes denominan a esa estrategia de la oposición como la combinación de todas las formas de lucha… Pero me pregunto, si esa misma es la estrategia de Uribe, entonces cómo se le denominaría?

2.- CONTROL DEL CONTITUYENTE PRIMARIO: (Pan y Circo) La reelección se convierte en el camino para transformar al presidente en el Mesías unificador y refundador del Estado, para al mismo tiempo convertirlo en el salvador de la sociedad. Se compran conciencias (ya corruptas) para abusar del derecho y cambiar la Constitución.

El populacho uribista se conforma con los tres pesos que tiene, con la casa, el carro y la buena vida urbana de clases media y alta, quedando ciegos voluntariamente a la miseria y los miles de crímenes… Es una ceguera consciente y oportuna para no perder unos beneficios bastante endebles y que pueden desaparecer en cualquier momento.

Se terminó de corromper a la sociedad pavimentando la vía a la costa con la sangre de miles de inocentes y vendiéndoles a los turistas la idea de la seguridad a punta de tanques y batallones que los escoltan y les cuidan el parque de la 93 en Bogotá.

Se ocultó la pobreza manipulando las estadísticas oficiales, desapareciendo, gritando, prometiendo y … callando a quienes debían hablar. Como consecuencia de esa estrategia de posicionamiento, millones salieron a la calle cantando alabanzas y odas al señor (Uribe), y así fue que decidieron que este personaje debía continuar en el trono…

Como anécdota, recuerdo que hace poco una persona cercana me decía que el control de la circulación de indigentes en el parque de la 93 era una medida efectiva para incentivar el turismo… No supe si reirme o llorar.

3.- CONTROL DEL LEGISLATIVO: Algunos personajes regalaron una reelección de bolsillo con la aprobación de un pueblo manipulado. Pero qué significa eso? Es la compra descarada del Congreso de la República,  el cual casi queda desierto por causa de la parapolítica. Sin embargo, por razones aún misteriosas, las curules elegidas a punta de sangre y dinero, siguen siendo válidas y el dictador consolida su poder con un congreso de bolsillo, mermado y sin oposición,… acabado.

4.- CONTROL DEL PODER JUDICIAL: Y ahora que aspira a la perpetuación de su magnificencia en el poder, se va en contra del único poder que le faltaba aún por controlar. Acusa a los magistrados en una riña digna de conocimiento de una fiscalía local de pueblo. Critica las decisiones autónomas de la justicia, insulta a juristas a quienes Uribe no les da por los talones en formación jurídica…

Y Ahora, denuncia a la Corte por prevaricato… Osadía? No, para nada… Es parte de su estrategia de desprestigio, desgaste y control. Además de ser parte también de las cortinas de humo que tiende sobre los demás escándalos de su gobierno… Aunque cortina innecesaria ya que sus millones de adeptos no quieren ver la realidad.

Solo resta esperar que la Corte Constitucional demuestre que no tiene un ánimo pusilánime, como el que hasta ahora ha tenido frente a esta protodictadura.

5.- Y EL CUARTO PODER: Control total. De El Tiempo, no hay nada que decir. Semana simula oposición y El Espectador lucha por sobrevivir… Y los canales privados, dan risa.

DESENLACE: Ahora qué viene? El fatídico desenlace… Sin oposición real en el plano político y sin un contrincante fuerte en el plano militar, viene la consolidación del poder… La hecatombe y la reelección. Hay que reconocerle algo a Uribe: Una inteligencia digna de Pablo Escobar. Ha ejecutado un largo plan de consolidación de poder que hasta la fecha le ha dado resultados espectaculares… Claro, sobre la conciencia de millones y la sangre de miles, pero es una estrategia efectiva…

Suena a estrategia fascista, cierto? Maquinaria de propaganda, séquitos de fanáticos adorando su figura, millones de ciegos siguiendo sus símbolos y promesas,,, Fomento de la unidad del Estado y la propiedad privada por encima de la justicia y la dignidad individual…

Aún quedan rezagos políticos de oposición con algo de fuerza… algún movimiento armado que aún lo trasnocha, ONG’s que gritan al viento, millones de desplazados internos y miles de refugiados, académicos a los que nadie oye… y un sinfín de mamertos como yo que solo le hablamos a una pantalla de computador porque nadie nos para bolas…

Es triste que tenga tantos amigos y compañeros trabajando no solo para ese sistema, sino formando parte de ese plan… en su círculo cercano… ejecutando las políticas…

A propósito, leer El Tiempo es como un vicio de esos que se sabe que hacen daño (como las drogas), pero que no se pueden evitar. Será que me tengo que rehabilitar para dejar de leerlo?

Fernando